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“Soy una persona con discapacidad auditiva y ayer una oficial de la Policía Vial del Municipio de Oaxaca me salvó durante una crisis severa de hipoglucemia.

Policía Vial salva a una persona en crisis de hipoglucemia Central Q Noticias Oaxaca
Policía Vial salva a una persona en crisis de hipoglucemia Central Q Noticias Oaxaca

Viajaba en el BinniBus con destino al Zócalo, tenía que bajarme en Independencia, pero la glucosa se me bajó de golpe. Empecé a sentir debilidad, sudoración excesiva y desorientación. Perdí el conocimiento poco a poco y no pude ni siquiera avisarle al conductor.

Se me pasó mi parada y logré tocar el timbre cuatro cuadras arriba del Zócalo, pero ya no podía sostenerme en pie. El vértigo era intenso y las piernas no me respondían, pero con mucho esfuerzo logré bajarme.

En ese momento iba pasando la oficial de la Policía Vial de la foto. Alcancé a decirle que estaba desorientado, que se me había bajado la glucosa. Ella me vio muy mal y de inmediato me sostuvo de los brazos para que no me cayera y me indicó que me sentara, las fuerzas se me habían ido.

Me ayudó a cruzar la calle y me sentó en la banqueta más alta. Me hizo preguntas, aunque apenas podía escucharla y responder. Solo le dije que tenía mucha hambre y necesitaba ir a una tienda por una Coca.

Sin pensarlo fue y me la trajo grande para estabilizarme, mientras llamaba a los servicios de emergencia y a dos compañeras suyas más. Una de ellas me compró una rebanada de pizza generosa. Ese gesto lo llevo en el corazón.

Llegaron los paramédicos y estuvieron ahí pendientes, tomándome los signos vitales. El resultado era muy desfavorable. Gracias a mi credencial de discapacidad auditiva pudieron localizar a un familiar, quien llegó poco después.

Lo más conmovedor es que la oficial y sus compañeras ya habían terminado su turno desde hacía una hora, pero se quedaron conmigo hasta que me estabilicé. Cuando quise pagarles lo que compraron, no lo aceptaron.

Hoy la volví a ver dirigiendo el tránsito, pude darle la mano y darle un abrazo como muestra de agradecimiento. Me contó que es madre y tiene familia, y que por eso sabe lo que se siente estar en una situación así. No quiso darme su nombre ni que le tomara una foto. Solo me dijo entre risas: “Ahí luego, cuando me vea, me toma una foto si quiere”.

No todos los elementos actúan de mala fe, como se viralizó recientemente con otro policía vial que trató mal a una persona con discapacidad en silla de ruedas en el centro de Oaxaca. Ayer Dios puso en mi camino a una mujer con un corazón enorme, que no vio mi discapacidad ni mi crisis, solo a un prójimo que necesitaba ayuda.

La corporación debería reconocer a estos elementos que no dudan en ayudar aunque no sea parte de sus funciones. Lo hacen de corazón.

Me dio mucho gusto platicar brevemente con ella y sentir su humanidad. Ojalá que los demás oficiales tomen este ejemplo de servir y ayudar al prójimo sin esperar nada a cambio.

Gracias, Dios, por poner ángeles en el camino cuando más se necesitan. Deseo que Seguridad Vecinal – Oaxaca de Juárez, les reconozca “.

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