Con un recorrido que partió de la Fuente de las Ocho Regiones
En la iniciativa no solo hubo humanos, se contó también con el apoyo de grandes “embajadores” de cuatro patas muy queridos: Mazapán, Milo el perrito gasolinero y Crispín, el perrito mototaxista.
Sus peticiones son claras: no más maltrato ni abuso; derechos efectivos y esterilización para proporcionar una vida plena a los caninos.
La compañera humana de Mazapán pidió que la ley no se quede en papel y se aplique contra el maltrato. “Hay demasiado abandono y animales sufriendo en las calles; es una realidad que duele”, expresó.
Además, aprovechó para reconocer la labor incansable de asociaciones como Patitas Felices Oaxaca y Callejerito Ixtepec, quienes se han convertido en el refugio y la esperanza de los peludos sin hogar.
Tal vez no te gusten del todo los animales, pero compartir este tipo de acciones, denunciar casos que vulneren a los perritos y promover el respeto, son maneras de contribuir con un granito de arena a que cambie el panorama.
No guardar silencio es fundamental para que estas peticiones sean efectivas.
