#Internacional | Lo que comenzó como una cuarentena en altamar se ha transformado en una crisis sanitaria que tiene a la comunidad científica en shock. Tras el brote iniciado en el crucero de lujo MV Hondius, que partió de Ushuaia, Argentina, se ha confirmado que la cepa responsable es el Virus Andes.
El brote cobró su primera víctima, un hombre holandés el 11 de abril. Su esposa falleció poco después en Johannesburgo y una tercera pasajera murió el 2 de mayo.
A diferencia de otras variantes, la cepa Andes es la única capaz de transmitirse de persona a persona, lo que la vuelve extremadamente peligrosa y contagiosa.
Con tres muertes confirmadas y al menos ocho contagios, el barco permanece aislado. Sin embargo, la preocupación global crece debido a las personas pasajeras que desembarcaron previamente en Santa Elena y viajaron a sus países de origen.
¿Por qué hay temor?
El virus, que suele transmitirse por roedores en la Patagonia, ataca agresivamente las vías respiratorias. Debido a su facilidad de propagación entre humanos (similar al esquema del COVID-19), las y los expertos temen que el foco de infección se extienda más allá de la nave.